¿Separar al arte del artista?
Y de pronto llega alguien a decirte que no quiere leer tu libro favorito, el libro con el que creciste, el libro que te enseñó a leer y que te dio el amor por la lectura, que porque la autora es una maldita transfóbica. O que no deberías de estar escuchando esa canción que te inspiró a ser mejor persona porque el cantante era un acosador. Obvio no quieres apoyar a alguien que haya cometido tales actos o que tenga tales actitudes. Pero resulta que a ti ese libro y esa canción te gustan mucho y no quieres dejarlos. Y empieza el debate en tu mente. Empiezas a justificarte. Una cosa es el arte, otra el artista. Aparte el cantante ya está muerto y bueno, el libro ya lo compré. ¿Qué importa, en qué afecta, si lo leo una, dos o diez veces? Al artista ya no le llega nada. Ajá, pero sigue existiendo el pequeño detalle de que la moral y la person...



