¿Los fines justifican los medios?
Quiero empezar haciendo una aclaración que mucha gente parece olvidar sobre mi carrera: que sea historiador no significa que sepa sobre toda la historia de todo el mundo. De hecho me atrevería a decir que hay demasiados periodos importantes de la historia que mi carrera parece ignorar o que la falta de tiempo no le permite cubrir, principalmente cuando se trata de historia más reciente. No hay clase obligatoria que nos enseñe sobre las dictaduras en América latina por ejemplo, o sobre historia reciente y esas son unas de las muchas lagunas que podemos tener algunos historiadores casi acabando la licenciatura en la UNAM. No que no planee cubrirla eventualmente pero todavía no llegamos a esa parte.
Habiendo admitido mi ignorancia en cuanto al tema podemos proseguir. El otro día vino Julián a la casa y me preguntó que qué opinaba sobre el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Igual que a ustedes, a él le admití mi ignorancia en cuanto al tema. Para su crédito, no se burló de mí sino que me dio el resumen ejecutivo para que pudiéramos tener una discusión sobre si era correcto o no lo que había sucedido y eso es lo que planeo hacer yo aquí después de haber hecho una breve investigación sobre el tema. Vayamos allá pues.
El Salvador solía ser uno de los países más violentos en todo el mundo. Su historia estaba marcada por guerras civiles entre el ejército y grupos de protestantes civiles como el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, represión de movimientos insurgentes y hacia el final del siglo XX, control absoluto de grandes territorios del país por pandillas criminales sumamente violentas como el Barrio 18 y el MS13 (La Mara Salvatrucha). Su control sobre el territorio era enforzado a través de homicidios. Les estoy diciendo que la tasa de homicidios estaba en 9,000 por cada 100,000 habitantes entre 1997 y 2015, lo cual la ponía en el lugar número uno de un país que no estuviera en guerra. En 2015 hubieron cerca de 6,000 homicidios. Estaba grave la situación y estas pandillas eran super violentas.
Obviamente también había corrupción, extorsión, cobro de piso y de protección a todo mundo, amenazas y todas esas cosas que suceden por toda América Latina pero elevadas a la máxima potencia.
Pues resulta que por ahí de 2015 se empieza a hacer famoso un político del ahora partido político FMLN, de nombre Nayib Bukele. Un joven carismático de familia muy privilegiada que tenía gran presencia en redes sociales y que contrariamente a lo que uno pensaría, no prometía tanto cambio. Su discurso era igual que cualquier otro: anti-corrupción, anti-violencia, prevención de crimen en lugar de castigarlo, ofrecer empleos a comunidades en riesgo y distanciamiento de la vieja "mano dura2 que distinguía a las dictaduras del pasado. En 2017 fundó su propio partido político "Nuevas Ideas" y en 2019 ganó la presidencia con el 53% de los votos terminando una racha de 30 años en la que dos partidos se turnaban la presidencia (suena un poco familiar).
Anyway, resulta que el 25 de marzo, 2022 las pandillas decidieron ponerse especialmente violentas y mataron a 62 personas inocentes en un día, tratando de presionar a Bukele para que hiciera... no me quedó del todo claro qué, pero querían presionarlo para algo y lo que hizo fue lo opuesto. En cuestión de horas, Bukele declaró estado de emergencia en el país, se suspendieron varios derechos humanos como aquel de tener un juicio o un abogado o alguna justificación para tu arresto y la policía empezó a hacer arrestos masivos. En 10 días arrestaron a 6,000 personas por razones tan discriminatorias como que tuvieran un tatuaje de pandillas o que vivieran en un barrio peligroso o que "se vieran sospechosos". Desde entonces se han encarcelado a más de 80,000 personas con extrema discriminación y prejuicio. ¿Y saben qué es lo peor? Que funcionó.
En 2025, la tasa de homicidios bajó de más de 100 por cada 100,000 habitantes en 2015 a 1.3 en 2025. Bajó la extorsión y la corrupción, bajó el crimen y la inseguridad en general a tal punto que ahora se considera que El Salvador es el país más seguro de América, ganándole hasta a Canadá y la gente de El Salvador, los salvadoreños, están felices. Eso reportan. Y Julián me dijo que ya se estaban llevando a cabo juicios para determinar la culpabilidad de los arrestados. ¿Dónde está el problema entonces?
El problema se hace evidente cuando en 2024 Bukele admite que entre esos arrestos hubo mucha gente inocente. Los "juicios" en cuestión son un poco... cuestionables digamos. Empezaron a hacerse juicios colectivos donde se juzgaban a 900 personas al mismo tiempo, juicios en línea con jueces anónimos. Pero hey, en 2024 se liberaron a 8,000 personas que fueron declaradas inocentes. Algo funcionó, ¿no? Okey sí, chance pero ¿y esos años que pasaron en la cárcel? ¿Y su familia que pasó años angustiada por su ser querido encarcelado injustamente? ¿Y las violaciones a derechos humanos? ¿Estuvo bien lo que hizo Bukele? No tengo ni idea.
Nayib Bukele tuvo una tasa de aprobación del 94% en 2025, pero ese 6% que probablemente se vio afectado por esos arrestos (porque cabe mencionar que se arrestó a cerca del 2% de la población, la tasa más elevada del mundo) quienes no aprueban. Una minoría sí pero imagina por un segundo que fueras tú a quién arrestan. Tú que supongo que tienes una idea de lo horrible que es la cárcel en México, estarías dispuest@ a pasar 3 años en prisión a cambio de que se resuelva el tema de la inseguridad en México? Se dice fácil pero no es poca cosa. Algún personaje de Star-Trek diría que las necesidades de la mayoría son más importantes que las de la minoría. Yo no sé ustedes pero algo ahí me hace mucho ruido. No tengo la respuesta para este dilema moral, es un debate que quiero poner sobre la mesa. ¿Ustedes qué opinan? ¿Los fines justifican los medios?








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